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Redes e infraestructura

Wifi en colegios: por qué la señal se cae en las aulas y cómo se diseña una red que aguante

Que el wifi llegue a un aula no garantiza que funcione. Cuando treinta alumnos se conectan a la vez, lo que decide si la clase avanza es cuántos equipos atiende cada punto de acceso y cómo está armada la red.

Por Héctor, Redes, centro de datos y seguridad perimetral 4 min de lectura

Son las ocho de la mañana. La profesora pide que todos entren a la plataforma, treinta alumnos abren su tablet o su laptop al mismo tiempo y la página no termina de cargar. En la dirección revisan el plan de internet y la velocidad contratada está completa. El problema está más cerca, en cómo se reparte la señal dentro del colegio.

La señal llega, pero no alcanza para todos

El wifi se parece a una conversación en la que solo uno puede hablar a la vez. Cada punto de acceso, el equipo que emite la señal, reparte su tiempo entre todos los dispositivos conectados. Con cinco celulares en una oficina eso pasa desapercibido. Con treinta y cinco equipos en un aula, más el proyector y el celular del docente, cada uno espera su turno y la clase se traba.

A eso se suma la distancia. Un equipo que recibe una señal débil, porque está detrás de dos muros de concreto, transmite más lento y ocupa el aire durante más tiempo. Uno o dos equipos así bastan para que todo el salón vaya más lento, aunque el resto esté cerca del punto de acceso.

Las causas que más encontramos

  • Equipos pensados para una casa. Routers y repetidores domésticos que no están hechos para atender a decenas de dispositivos al mismo tiempo.
  • Un punto de acceso para varias aulas. Instalado en el pasillo para cubrir tres o cuatro salones, con la señal atravesando muros.
  • Canales que se pisan. En la banda de 2.4 GHz solo hay tres canales que no se interfieren entre sí (el 1, el 6 y el 11). Si los equipos vecinos usan el mismo, compiten entre ellos en lugar de sumar.
  • Una sola red para todo. Alumnos, docentes, administración, cámaras y visitantes comparten la misma red y la misma clave. Una descarga pesada en un aula afecta a la secretaría, y quien tenga la clave puede llegar a los equipos administrativos.
  • Un cableado que no acompaña. Cada punto de acceso depende del cable que lo une al resto de la red. Un cable dañado o mal instalado produce cortes que parecen fallas del wifi.

Cómo se diseña una red que aguante una clase completa

El diseño empieza contando, antes de medir velocidades: cuántas aulas hay, cuántos alumnos por aula, cuántos traen equipo propio, dónde están los laboratorios, el auditorio y la sala de profesores, y en qué horarios se concentra el uso. Con ese inventario y el plano del local se decide dónde va cada punto de acceso.

  1. Un estudio de cobertura sobre el plano. Se mide cómo se comporta la señal con los muros reales del colegio, en lugar de suponerlo.
  2. Puntos de acceso según la cantidad de equipos. Por lo general, uno dentro de cada aula o uno por cada dos aulas contiguas, de tipo empresarial, en vez de un equipo grande en el pasillo.
  3. La banda de 5 GHz como principal. Tiene muchos más canales que la de 2.4 GHz y sufre menos interferencia. Los equipos más recientes (wifi 6E y wifi 7) suman además la banda de 6 GHz.
  4. Redes separadas. Una para alumnos, otra para docentes, otra para la administración y otra para visitantes, cada una con sus permisos. Los alumnos navegan, pero no llegan a los sistemas internos.
  5. Administración desde una consola. Desde ahí se ve qué punto de acceso está saturado, se cambian canales y se ponen límites de consumo sin ir aula por aula.
  6. Cableado certificado y energía de respaldo. Los puntos de acceso reciben energía por el mismo cable de red, desde switches conectados a una UPS, de modo que un corte breve de luz no apague el wifi.

Qué pedir en una cotización de wifi

Dos propuestas con el mismo número de equipos pueden dar resultados muy distintos. Antes de elegir, conviene que la propuesta diga:

  • cuántos dispositivos por aula se consideraron para el diseño;
  • dónde irá cada punto de acceso, marcado en el plano;
  • cómo se separarán las redes y a qué podrá entrar cada una;
  • si incluye una medición de cobertura al terminar, con el mapa de señal de cada piso;
  • si el cableado nuevo se entrega certificado, con el reporte de cada punto;
  • quién administra la consola después de la instalación y cómo se atienden las fallas.

Lo que puedes revisar esta semana

Sin comprar nada, hay ajustes que alivian la red mientras se planifica el cambio: sacar el router del armario o de detrás del escritorio, programar las actualizaciones de las computadoras fuera del horario de clases, crear una red aparte para visitantes y cambiar la clave que circula desde hace años.

Si la red se vuelve lenta de golpe y sin explicación, revisa también que no haya un equipo infectado o un ataque que la esté saturando. En un colegio de Lima, esa era la causa de las caídas: un ataque de denegación de servicio que ocupaba toda la conexión. Ubicado el origen, la red volvió a la normalidad.

Cuando el problema sí es de diseño, el orden importa. En el último colegio donde trabajamos empezamos por la base: 70 puntos de red certificados y un enlace de fibra óptica nuevo, sobre los que después se apoya todo lo inalámbrico.

En Kaywasi, este tema es parte de Infraestructura y redes. Una red estable en cada piso y en cada sede, con el tráfico no autorizado fuera.

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